Símbolos, Ignorancia, Culturas Resistentes

Símbolos, Ignorancia, Culturas Originarias Resistentes

La mayoría de quienes solamente se fijen en las imágenes del articulo probablemente llegaran a conclusiones fruto de la ignorancia y la manipulación histórica.

La esvástica tiene una larga historia. Se usaba al menos 5.000 años antes de que Adolf Hitler diseñara la bandera nazi. La palabra “esvástica” proviene del sánscrito svastika, que significa “buena fortuna” o “bienestar”. El motivo (una cruz en forma de gancho) aparentemente se utilizó por primera vez en la Eurasia del Neolítico, quizás para representar el desplazamiento del sol en el cielo. En nuestros días es un símbolo sagrado para el hinduismo, el budismo, el jainismo y el odinismo. Es común verla en templos o casas en India o Indonesia. Las esvásticas también tienen una historia antigua en Europa, ya que aparecen en artefactos de culturas europeas anteriores al cristianismo.

El símbolo resurgió a fines del siglo XIX, después del extenso trabajo del famoso arqueólogo Heinrich Schliemann, quien descubrió la cruz en forma de gancho donde estaba la antigua Troya. Schliemann la relacionó con formas similares halladas en piezas de cerámica en Alemania y su teoría fue que era un “importante símbolo religioso de nuestros antepasados remotos”.

A principios del siglo XX, la esvástica se usaba mucho en Europa. Tenía numerosos significados. El más común era un símbolo de buena suerte y augurios. Sin embargo, al trabajo de Schliemann pronto lo continuaron movimientos völkisch, para quienes la esvástica era un símbolo de “identidad aria” y orgullo nacionalista alemán.

Esta conjetura de la ascendencia cultural aria del pueblo alemán probablemente sea uno de los motivos principales por los que el partido nazi adoptó formalmente la esvástica o Hakenkreuz (en alemán, cruz en forma de gancho) como su símbolo en 1920.

No obstante, el partido nazi no fue el único en usar la esvástica en Alemania. Después de la Primera Guerra Mundial, varios movimientos nacionalistas de extrema derecha adoptaron la esvástica como símbolo. La asociaron a la idea de un estado racialmente “puro”. Cuando los nazis obtuvieron el control de Alemania, las connotaciones de la esvástica habían cambiado para siempre.

Pero, a pesar de los nazis, la realidad va por otros derroteros,  ejemplo, la bandera Kuna.

La bandera Kuna representa la lucha de un pueblo por lograr el reconocimiento de su tierra la República Tule y su independencia comarcal como pueblo soberano con respecto a Panama. La Bandera Kuna fue confeccionada y creada en el año 1925, basada totalmente en la cosmovisión Kuna. El primer color rojo de arriba simboliza la sangre derramada durante la invasión española que, para nuestros pueblos fue un genocidio, que acabó con millones de seres humanos de este continente llamado Abya Yala. El color amarillo del centro simboliza el oro ya que los Kunas se consideran hombres de oro (“Olo Dule”) y el color rojo de abajo simboliza la sangre derramada por nuestros guerreros en 1925 durante la llamada “Revolución Dule”.

El polémico símbolo de La Cruz Gamada “Kaa Nugurya”. Este símbolo es una evolución a partir de un punto y de rutas de los cuatro puntos cardinales; se convierte en cruz, símbolo del hombre totalmente estilizado. La historia oral Kuna dice: “Bab Tummat (ser creador) creó cuatro hombres: primero fue Machi Kunibipiler, a quien le dijo Bab Tummat, “Tú recorrerás la ruta sobre mi cabeza (sur) y regresarás sobre la misma ruta”, el segundo fue Machi Ologeginyaliler a quien también le dijo: “Tú irás recorriendo partiendo desde mis pies (norte) y regresarás por la misma ruta”. Al tercero que fue Machi Olomegeginyaleler, le dijo: “Tú irás hacia mi mano derecha (este) y regresarás por la misma ruta”. Y al cuarto quien era Machi Olotugnikaliler le dijo: “Tú explorarás yendo desde mi mano izquierda (oeste) y regresarás por la misma ruta” (citado en Revista Onmaket, Jesus Smith Kantule, páginas 10 y 11).

También este símbolo representa una planta esencial en la vida de la comunidad Kuna, que es el Akebandur (Randía Pepeformis), es un bejuco en forma de cruz, que también simboliza los cuatro puntos cardinales. Bab Tummat recomendó a Olokunibipiler, enseñar a la humanidad a hacer uso de la naturaleza (plantas medicinales y otras) por medio de cantos rituales, para la defensa de la humanidad.

Quien es el pueblo Kuna:

Antecedentes :

La Comarca Kuna Yala (conocida también como la República Tule  está localizada en el noreste de la República de Panamá (Centroamérica), extendiéndose sobre un área de 3.206 Km2 en la frontera con Colombia.

Históricamente, desde 1502, cuando los aventureros españoles pasaron por primera vez por el Istmo de Panamá, encontraron a los kunas viviendo en los territorios que actualmente se llama las selvas del Darién. A pesar de que la conquista de Sud América tuvo como paso obligatorio las tierras o lugar de los Tules o Kunas, éstos nunca fueron sometidos o colonizados.

Con el devenir de la historia se ha conocido a los kunas como un pueblo rebelde y, eso ha hecho que se le diera cierto trato de respeto, que se mantuvo en los primeros siglos de la conquista de Abya Yala. Esa misma rebeldía, hizo que Colombia (cuando Panamá estaba anexada a la Gran Colombia), le diera la primera autonomía legal, al reconocer por medio de la Ley 4 de junio de 1870, la creación de la “Comarca Tulenega”, con un comisario general nombrado por el poder ejecutivo de la Unión.

Panamá, al independizarse de Colombia en 1903, desconoció por completo esa Ley, lo que causó gran descontento en la comunidad kuna y, ese territorio se dividió en dos. Una parte mayoritaria quedó en la nueva nación panameña, mientras que otra pequeña porción quedó en Colombia. Las familias kunas, al igual que otros pueblos indígenas quedaban divididas por las fronteras imaginarias de los Estados.

Desde esa época, surgieron otros problemas de colonización o de invasión de parte de gente no indígena al territorio kuna. Primero, los wagas (los no indígenas o extranjeros en lengua kuna) comenzaron a realizar la pesca ilegal y a la caza indiscriminada de tortugas, la extracción de minerales y la explotación del coco, el caucho y la madera, muchas de ellas actividades de importancia fundamental para la supervivencia de los kunas. El gobierno panameño no atendió las demandas en aquella ocasión, ni tampoco en años posteriores, por lo que el conflicto en Kuna Yala se fue acentuando.

Otra de las formas de colonización fue la evangelización. Ya en 1908, la Asamblea Nacional de Panamá había aprobado la Ley 59, relacionada con la Civilización de los indígenas, una norma que perseguía “por todos los medios pacíficos”, reducir a “la vida civilizada” a todas “las tribus salvajes” que existían en el país. Para ello, se designó a misioneros y maestros como los “agentes civilizadores” y se concedieron tierras en abundancia a colonos no indígenas.

A comienzos de 1912, grandes compañías extranjeras fueron llegando a la Comarca, con el aval de gobierno de turno, con el interés de explotar esas tierras. Se establecieron en esos años plantaciones de bananos, cocos y otros productos, y el gobierno de Panamá, sin consultar previamente al pueblo kuna, otorgó concesiones dentro del territorio indígena. La primera de ellas, una extensión de 20.000 acres entregada a una compañía de Nueva Orleans denominada Vaccaro Bros., donde en 1914 se había descubierto una mina de manganeso. La segunda de 10,000 acres, fue otorgada en el oriente, a una subsidiaria de la Compañía Bananera United Fruit Company.

Posteriormente, el Estado panameño, mediante Decreto No.33, del 6 de marzo de 1915, creó una sede del Gobierno llamada Intendencia, con el objeto de: Asentar la policía colonial, con el fin de someter a todos aquellos que se manifestaran en contra de la política del gobierno; Servir de mediadora entre este último y las autoridades kunas; Regular el comercio en la región y controlar el contrabando; Fomentar el desarrollo mediante la implantación de industrias en la región y; Introducir en la Comarca una educación al estilo occidental.

En un primer momento, el Intendente cumplió con ciertos acuerdos, imponiendo a los wagas una prohibición relacionada a la caza de tortugas. Luego, dio rienda suelta a todo tipo de abusos: comenzó a fomentar y  cobrar impuestos a los kunas, exigiéndoles no sólo que toleraran las actividades de los no indígenas, sino que sirvieran además de cargadores en las plantaciones. Eso hizo que el descontento fuera creciendo y, las medidas del Intendente se iban haciendo más difíciles de tolerar por parte de los kunas.

Se obligaba a los niños a asistir a las escuelas creadas de acuerdo a los métodos occidentales y se castigaba duramente a los padres que no accedían llevar sus hijos. Se pretendía erradicar el uso de la vestimenta o la “mola” y los adornos tradicionales de las mujeres. Aquellos que se oponían  eran obligados a pagar una multa o eran llevados a los calabozos y lugares de tortura. Las mujeres sufrían en carne propia los excesos de los policías coloniales, muchas eran violadas delante de sus maridos e hijos, hasta el punto que algunas han tenido embarazos e hijos en contra de su voluntad.

Revolución Kuna de 1925, la lucha por su independencia comarcal y la dignidad indígena de la República Tule

Desde 1921, surgieron los primeros brotes de rebeldía ante la violencia estatal de parte de los kunas. Surgieron varios grupos, hasta guerrillas con responsabilidades distintas: unos encargados de conseguir medicamentos; otro destinados a observar los movimientos de los policiales coloniales; algunos con la misión de conversar con cada uno de los dirigentes que habían sufrido en carne propia los abusos; un cuarto con la tarea de localizar a los mejores guerreros del territorio kuna.

Antes del estallido del levantamiento, los líderes kunas NELE KANTULE y OLOKINTIPIPILELE (Simral Colman) en compañía de otros dirigentes convocaron una asamblea en una de las islas de la Comarca. Uno de los principales puntos que se querían tratar, ante la incomprensión e ineficacia de las instituciones gubernamentales panameñas, era la Declaración de Independencia de la República Tule, firmada el 12 de febrero de 1925. Los puntos más importantes que contenía este documento para negociar con el Estado panameño eran los siguientes: La autonomía del pueblo kuna; Las delimitaciones territoriales de la Comarca de San Blas (Kuna Yala); La jurisdicción de las plantaciones de la bahía de Mandinga y Armila, como también  la exploración de hierro y manganeso;  El establecimiento de las instituciones educativas con respecto a las tradiciones culturales del pueblo kuna.

En la misma fecha en que se redactó la Declaración, se terminó de definir el momento para iniciar las acciones de desalojo de los policías coloniales. La estrategia fue planeada con detenimiento, eligiendo para el levantamiento indígena los días de celebración de las fiestas del Carnaval y, de esa manera aprovechar el estado de embriaguez de las fuerzas coloniales en los momentos de jolgorio.

El papel de las mujeres fue decisivo: supieron entretener a los policías mientras los jóvenes desembarcaban protegidos por la noche y la sorpresa. Las luchas contra los policías coloniales en las islas de Dupir y Ukupseni, en el sector occidental, se prolongaron durante tres días, dejando a su paso un saldo importante de muertos entre las fuerzas coloniales y sus familias. Los hechos principales se desarrollaron en once comunidades diferentes donde funcionaban sedes de la policía o de agentes ligados a ella con el objetivo de desterrar las manifestaciones culturales kunas. La violencia no llegó a extenderse hacia el sector oriental, que aún no había sido ocupado en esos años por las brigadas policiales.

La represión policíaca no se hizo esperar. En el Porvenir, sede de la Intendencia, los prisioneros kunas fueron torturados con el fin de hacerles confesar los nombres de los dirigentes y demás implicados. Pero nadie delató a nadie ante la conciencia generalizada de que todos eran culpables de un hecho que había llegado a ser inevitable para poner fin a una situación intolerable.

La reacción del Gobierno de Panamá se dio luego de tres días de los acontecimientos. Las dificultades de comunicación, impidieron que el gobierno reaccionara de forma rápida. Cuando se envío un nuevo contingente policial con el fin “castigar” a los indígenas, los kunas optaron de forma hábil por el camino de la diplomacia. Algunos delegados kunas, se dirigieron a hablar con las fuerzas militares de los Estados Unidos de Norteamérica, así como con un representante de la Sociedad de Naciones en Panamá. Eso hizo que el Tratado de Paz se firmara el 4 de marzo de 1925, a bordo de una fragata de la armada de los Estados Unidos, que dio su nombre -Cleveland- al Acuerdo y, en presencia de delegados de las comunidades y del Gobierno, teniendo como testigo a un representante del gobierno de Estados Unidos de Norteamérica.

El Tratado de Paz establecía el compromiso del Gobierno de Panamá de proteger los usos y costumbres kunas. Los kunas a su vez, aceptaban el desarrollo del sistema escolar oficial en las islas. La brigada policial sería expulsada del territorio indígena y todos los prisioneros liberados. Las negociaciones que pusieron fin al conflicto armado constituyeron un primer paso para recuperar la cultura que se estaba perdiendo y, establecer una vía hacia una autonomía de hecho en la Comarca Kuna Yala.

Ante tamaños concepciones anti-indígenas, que aun persisten e insisten en nuestro medio, el pueblo kuna se levanto a puño limpio. El levantamiento fue entonces un alzarse para sacudir la ley de terror y de muerte que había impuesto el gobierno a los pueblos indígenas, mediante su aparato de represión. Por la particularidad que conlleva la respuesta kuna y por la recarga cultural, no puede ser analizada desde parámetros meramente bélicos. Debe ser contemplada desde sus profundas raíces culturales para llegar a sopesar la criminalidad de la imposición de costumbres de una sociedad propuesta como ejemplo y meta absoluta sobre las otras.

Es verdad que no podemos ni debemos utilizar luces largas para enjuiciar lo que pasó la luz de la candela. Pero, ¿ha habido algún cambio significativo en la convicción de las autoridades de hoy con relación a los indígenas?¿Sus declaraciones, sus promesas incumplidas sus métodos represivos pueden considerarse diálogo entre adultos? Desde el momento de su estallido, la Revolución Kuna fue reducida a un simple y llama “barbarie de los incivilizados”. Tanto historiadores como

ensayistas panameños no se incomodaron en buscar los significados profundo que supuso al levantamiento de 1925: los kunas han matado a los blancos, porque son bárbaros, faltos de civilización… fueron los gritos insistentes de los civilizados”. El día 26 de febrero de 1925, un día después del estallido, aparece en la prensa panameña, “22 agentes de la policía son cruelmente asesinados”, con el subtitulo “la indiada de San Blas hace demostraciones de barbarie”. Después parecieran percatarse de algunas irregularidades pre-revolucionarias cometidas por los policías, pero se limitan a ridiculizar y reducir a lo mínimo la culpabilidad blanco policial: llegan datos exactos de la región de San Blas.

Los indios no quieren que a sus mujeres se les arranquen las argollas de la nariz

(2 de marzo de 1925)

La pereza mental de los historiadores panameños nos permitió ver las causas reales de la Revolución kuna. Lógicamente, hoy se intenta enterrar el verdadero valor de un pueblo que defendió la vida y que se adelantó a los tiempos con la defensa de su derecho de ser pueblo diferente en el conglomerado de pueblos que configuran el universo. Historiadores como Castillero, defienden la bondad del gobierno y juzgan el levantamiento como signo incluso de la ingratitud propia de la incivilización.

En febrero de 1925 – dice en efecto Castillero – los indios de San Blas, instigados y encabezados por un ciudadano norteamericano, se levantaron en armas contra el gobierno panameño y desconociendo a las autoridades, se declararon en nación independiente con el nombre de República de Tule, región consta en el Acta de su emancipación que suscribieron los jefes del Distrito Tribus Kunas pobladoras de aquel archipiélago.

El primer acto de soberanía demostrada por los levantados fue hacer una matanza entre la policía panameña estacionada en algunas islas. Según la historia panameña escrita por Castillero, el “causante del episodio” seria Richard O. Marsh. Carles, en esto, es mucho más tajante “pero un día del año 1925 las tribus indígenas instigadas por el norteamericano Marsh, se levantaron en armas contra las autoridades; sacrificaron la vida de algunos policías; persiguieron a los maestros de escuela, pisotearon la bandera panameña y proclamaron la República de Tule. Infeliz intromisión de este audaz aventurero, quien sabia que era un imposible su temeraria empresa de patrocinar la formación de una república de indios, cuando sus tribus no tienen una representación política social, ni fuentes fiscales, ni recursos económicos para proclamarse nación libre e independiente”.

Carles no se molesta, ni siquiera por un deber histórico, en preguntarse si había alguna causa mayor detrás de la revuelta. El autor se limita a condenar fortuitamente a Marsh como “autor total” de la Revolución kuna, como si los kunas hubiesen sido manejados como perros atados y agrupados a morder a los inocentes policías. Es esta la historia que llega a las generaciones presentes, salvo artículos aislados que intentan desmentir las anteriores afirmaciones. Sin embargo, hay una carta manuscrita que desfavorece curiosamente las anotaciones de los historiadores antes citados. No encontramos con una carta enviada por el gran cacique kuna Simral Colman a Marsh, unos meses antes de la Revolución kuna “En estos días – indica el cacique Colman, supe unas noticias del Rio Sidra que los policías panameños están destruyendo las casas de los indios, multando por gusto a los indios”. Sino uno no quiere ir a buscar caña de azúcar para ellos y es multado por dos pesos y otra cosa te voy a informar y es que el Sr. Mojica es intendente de San Blas se fue para Panamá con el fin de conseguir del gobierno más policías panameños (200) para atacar al pueblo de Ailigandi te aviso para que sepas. Otra noticia es, que los negros del lugar de matanza se han establecido sus casas en Argausique en donde están las fincas de los indios de Cartí. Los negros se apoderaban de los cacaos y si su dueño reclamaba, esos se alzaban con groserías y amenazaban con escopetas y machetes y uno de ellos es de Porvenir, en donde están los policías panameños.

El cacique Colman se presenta aquí, muy enterado de la represión que propinan los policías a su pueblo, por lo tanto, lejos de ser instigado y manipulado “contra inocentes policías, es él quien pide ayuda a Marsh”. Y el mismo Marsh hablando de las noticias que recibían los kunas de la muerte y de los atropellos en varias comunidades escribe: “las noticia puso a los indios en frenesí, yo no podía contenerlos”. En contra de mis órdenes y sin mi conocimiento, ellos inmediatamente dispararon al policía que ellos habían capturado en Sidra. Yo detestaba este derramamiento de sangre. Ante aseveraciones de historiadores que no se esfuerzan en ir un poco más allá de su tradicional óptica anti-indígena, nuestro venerable Saila Dummad Inakeliginia pone su palabra, pone su memoria viva, y su mente indagadora ante la nueva generación kuna. Y está pequeña obra quiere ser la voz del kuna que no teme revisar la historia y la sabe vivir compartiendo. “busquemos juntos la verdad” nos susurra Inakeliginia entre sus páginas.

En esta gesta revolucionaria se registró un total de 27 muertos. Por parte del gobierno murieron 26 policías y uno por parte del grupo indio. Los principales hechos se llevaron a cabo en once comunidades diferentes, sedes de la policía o de agentes ligados a ella en la idea de la abolición de las manifestaciones culturales. Tanto la escuela que instaló el Jesuita Leonardo Garso en 1907 en la comunidad e Narganá, como la que surgió con Miss Anne Coope (1913) fueron causas de profundas divisiones en la comarca, que se agravaron con la extensión de la escuela oficial hacia 1915.
Años más tarde, a través de la Ley No.59, del 12 de diciembre de 1930, se declararon reservas indígenas las tierras baldías de la Costa Atlántica de Panamá y, se reconoció que estaban poseídas en común por las “tribus aborígenes” que las habitaban, sin que pudieran ser enajenadas ni arrendadas. Posteriormente, con la Ley No.2 del 16 de septiembre de 1938, se creó la Comarca de San Blas, pero con la salvedad, de que no se reconocía a las autoridades tradicionales indígenas, sino al representante del Estado panameño, o sea al Intendente. (La Comarca de San Blas, cambió de nombre mediante Ley  en diciembre de 1998 por COMARCA KUNA YALA)

La independencia comarcal kuna, llego a su verdadero reconocimiento legal, mediante la Ley No. 16 de 1953, que creó definitivamente la Comarca de San Blas y, que retomó los límites del proyecto de Ley de 1930 y, es la que se encuentra vigente actualmente. Sin embargo, la historia kuna sigue su curso,  reforzando sus estructuras políticas administrativas, como una de las autonomías indígenas más reconocidas a nivel internacional.

La Ley 16, reconoce las autoridades tradicionales como: el Congreso General Kuna, los Congresos Locales de las comunidades (Art.12). Así, como los jefes indígenas, como son los Caciques Generales (Máximas autoridades en toda la Comarca) y, los Sailas (autoridades de cada comunidad) (Arts. 5, 6, y 11). Un hecho importante a destacar, es que mediante esa Ley se incluyó por primera vez en Panamá el concepto de pueblos indígenas. Además, prohíbe que las tierras dentro del territorio kuna sean adjudicadas a personas no indígenas o no kunas.

La autoridad máxima en el ámbito político es el Consejo General Kuna, la Ley 16, en el cual participan los tres Sáhilas Generales o principales, el Intendente o representante del gobierno panameño, todos los sáhilas de cada una de las islas, los voceros, los representantes de cada una de las comunidades y los kunas que desean asistir al mismo. En estas reuniones se ventilan de manera democrática los asuntos económicos, educativos y sanitarios que afectan a la comarca.

Existen los Congresos locales de cada pueblo (Art.12), dirigidos por los respectivos Sáhilas. Los mismos se reúnen por lo menos dos veces a la semana, en donde los adultos (hombres y mujeres) están obligados a participar. En ellos, se ventilan problemas de índole comunitarios e internos en el ámbito familiar.

Los tres Sáhilas Generales (autoridades de cada comunidad) (Arts. 5, 6, y 11. Un hecho importante a destacar, es que mediante esa Ley se incluyó por primera vez en Panamá el concepto de pueblos indígenas. Además, prohíbe que las tierras dentro del territorio kuna sean adjudicadas a personas no indígenas o no kunas) ejercen sus funciones en una porción específica de la comarca, mientras los locales, en cada uno de los pueblos. Pueden ser depuestos, por el Consejo General o la comunidad, respectivamente, en caso de que así se decida.   Igualmente, gozan de autoridad los Voceros y Guardianes del Orden.

Es democrática y según la Ley 16 del 19 de febrero de 1956 de la Carta Orgánica de los indios de San Blas, la organización política kuna se establece de la siguiente manera:

Congreso General Kuna
Congreso Local.
Sahila tumadi (jefes generales)
Sahila abarniquet (autoridad de cada pueblo)
Argargana (voceros)
Sualibedis (guardianes del orden)

El Congreso General es la máxima autoridad y se reúnen aquí todos los sahilas, el representante del gobierno nacional, voceros, representantes locales, y los hombres y mujeres de todos los pueblos de la región. En el Congreso se discuten todos los temas que se refieran a la comunidad.

El Congreso Local se lleva a cabo tres veces por semana y es dirigido por el sahila del pueblo. Atienden todos los habitantes del pueblo.

Los Sahila tumadi dirigen los Congresos Generales y representan la Comarca ante el gobierno nacional. Son electos por votación mayoritaria de todos los pueblos en el Congreso General.

Los sahilas abarniquet representan la autoridad de cada pueblo y están encargado de dirigir el Congreso Local. Son electos por votación mayoritaria de las personas de la aldea.

Los argargana constituyen la delegación y representan la voz de la comunidad ante los congresos.

Los sualibedis convocan el Congreso Local, cuidad el orden, y atienden a los turistas. Se caracterizan por llevar un bastón tallado con figuras de animales.

El Art. 18 establece que la enseñanza en las escuelas de Kuna Yala, se regirá por programas, planes, métodos y horarios adoptados conforme a la costumbre y a las necesidades de la vida de los mismos kunas. Aquello fue el inicio de los que después se denominó educación bilingüe intercultural.

En la revolución Kuna, algunos de los personajes sobresalientes fueron:

Iguaibiliginya (Nele Kantule) de Listupu
Iguagindibipulele (Simral Colma) de Ailigandi
Mabegilipe
Nugelipe de San Ignacio de Tupule
Olonibiginiya de Carti Sugtupu
Dibin de Carti Tupile
Y otros más.

Comunidad Gardi Sugdub :
Después de 68 años de la muerte de Nele Kantule y en el marco de esta reminiscencia de la revolución tule, queremos señalar que a pesar de que este insigne Kuna y otros, forjadores de esta gesta histórica nos dejaron una tierra sin intromisiones foráneas, hoy las negativas influencias que muchas veces nos someten los patrones culturales del sistema dominante vemos, que ciertos valores culturales de nuestros ancestros, se están perdiendo. Todos somos conscientes de que hoy debido a ciertas influencias negativas de la cultura occidental, nuestra juventud y en general , muchas veces preferimos valorar lo foráneo en música, religión, sistema político …

En lo político se habla de la unidad del pueblo Kuna para buscar nuestra autonomía, por el cual lucharon nuestros dirigentes de 1925 al mando de Nele Kantule y otros, pero en la realidad nos encontramos atrapados en un sistema político partidista y electorera, que en vez de buscar la unificación, muchas veces divide y es a través de este sistema político que estamos tratando de buscar las soluciones a los múltiples problemas de nuestra comarca.

La historia de nuestra querida Kuna Yala ha marcado el 3 de septiembre de 1944, como fecha histórica de nuestro calendario, ya que fue el día de la muerte de gran Cacique Kuna, Nele Kantule, quien junto a otros hombres valientes de nuestra Kuna Yala, gestaron la gloriosa revolución Tule de 1925, cuando la policía colonial panameña, quien imponer a la fuerza, las costumbres de la cultura occidental.

Su muerte, significo la partida física de este pro-hombre Kuna, mas sin embrago, sus ideales después de 60 años de su muerte, aun cobran vigencia y toca a nosotros, las generaciones del presente y el futuro, seguir con nuestros ejemplos, el camino trazado por Nele y las camisas rojas que con su sangre lucharon contra el tutelaje del gobierno de turno.

Iguaibiligiña, simboliza el hombre equilibrado amante de la paz, que no deseaba para Kuna Yala , la imposición de la cultura occidental, sino el cumplimiento de su destino como nación, con una cultura milenaria en el marco de las naciones del mundo.

Nele Kantule cuando en su lecho de muerte, le decía a Olotebiligiña: “Dejo en sus manos, bajo su cuidado a nuestra madre Tierra. La dejo lleno de collares de oro, plata no despojas de sus valijas, no regales sus pertenecías ni riquezas a extraños. Vendrán días en que extraños llegarán como buitres para acabar muestra madre tierra. Defiéndela como lo has hecho en 1925”

Que la simbologia ancestral de los pueblos no sea pisoteada por ideologias contrarias a la dignidad de las personas (todas las personas)

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